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lunes, 6 de diciembre de 2010

Cambio climático, política y economía

Los estudios científicos indican que el mundo está preparado tecnológicamente para abandonar el uso de los combustibles fósiles y reemplazarlos por fuentes energéticas limpias y su costo económico sería menor que el que provocaría el colapso climático.
El aumento de la temperatura mundial sigue siendo una constante como así también la furia climática desatada durante el 2010 ( antesala del pronosticado colapso climático).
Ejemplo de ello, tenemos una serie de eventos meteorológicos extremos como se dieron durante este año, a saber:
  • Groenlandia: se desprendió un trozo de hielo del glaciar Peterman de 260 km.
  • Rusia: las altas temperaturas provocaron incendios forestales masivos.
  • Pakistán: las lluvias monzónicas provocaron tremendas inundaciones y avalanchas.
  • China: experimentó grandes inundaciones y avalanchas de lodo.
  • Australia: se registraron inusuales sequías e incendios que afectaron diversas regiones.
  • Africa Subsahariana: grandes sequías afectaron zonas agrícolas.
  • EEUU: fuertes lluvias e inundaciones afectaron : Nueva Inglaterra, Oklahoma y Arkansas.
Frenar el calentamiento global es un tema prioritario , lo cual implica el compromiso de todos, pero muy especialmente de las grandes potencias.
Las actitudes de los líderes mundiales en la Cumbre de Copenhague, dejaron a la vista su necedad, frente a una situación de falta de búsqueda de consensos.
Durante este año, estos países y me refiero concretamente a EEUU, China, Rusia, no sólo han sufrido pérdidas económicas sino que han tenido repercusiones en la dimensión política inmediata local y global.
Por ej: por los incendios provocados en Rusia, Vladimir Putin vio afectada su popularidad teniendo que salir a apagar los incendios, tras lo que debió cerrar la exportación de granos, con impacto en los precios de estas materias primas a nivel global.

Hoy el impacto del cambio climático, la economía y la política, van de la mano más que nunca. Sería deseable que el poder político mundial y local, lo comprendieran y adoptaran las medidas pertinentes.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Selvas, permacultura y pueblos aborígenes

Entre el año 2000 y 2005 la pérdida anual de bosques superó las 7 millones de hectáreas. La deforestación afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo de las cuales la mayoría viven en países en desarrollo.
Los bosques pluviales producen oxígeno y retienen carbono y así mitigan el impacto de las emisiones de este gas en el cambio climático. Estos bosques están amenazados por la deforestación. En Amazonia, se supone que la deforestación reduzca las precipitaciones, ya que la mitad de éstas son generadas por la misma selva a través de la evapotranspiración de los árboles. La pérdida de precipitaciones podría alcanzar el 20 por ciento, lo que llevaría a futuros períodos secos, temperaturas superficiales más altas y cambios en la estructura de la selva.
La deforestación es un factor que contribuye al cambio climático y a su vez, el cambio climático amenaza con acelerar la deforestación. Si bien hay esfuerzos en curso para detener la pérdida inmediata de los bosques, los efectos a largo plazo del cambio climático sobre los bosques, se están volviendo cada vez más difíciles de evitar.
A medida que la temperatura mundial aumenta, los ecosistemas forestales corren el riesgo de ser desplazados ya que las mayores temperaturas desplazarán las zonas climáticas aptas para la vegetación templada y boreal. La evidencia indica que la migración de especies vegetales se ha producido históricamente a un ritmo de 20 a 200 km por siglo. En la actualidad, la migración hacia el norte de las zonas climáticas aptas para la vegetación templada y boreal podría llegar a ser del orden de los 200 a 1200 km para el año 2100.
Cambios como este han sucedido durante toda la historia de la Tierra, pero con el calentamiento global la velocidad a la que se producen aumenta drásticamente, lo que no permite que el suelo y los ecosistemas se adapten de manera en que lo han hecho en el pasado.
En las regiones orientales de la Amazonia, el aumento de la temperatura llevará probablemente hacia la mitad del siglo XXI a una disminución de la cantidad de agua del suelo , lo que a su vez hará que el bosque tropical se transforme gradualmente en sabana. Para los países en dearrollo, mitigar los efectos del cambio climático en las áreas deforestadas plantea grandes desafíos debido a la pobreza y a las restricciones institucionales. En muchos países, los actores públicos, privados y no gubernamentales carecen de recursos adecuados para enfrentar los problemas, con el riesgo de un espiral continuo de efectos negativos difíciles de contrarrestar. Rara vez se ponen en marcha mecanismos que puedan proveer incentivos financieros a prácticas alternativas a la tala de bosques.
Todo esto afecta los pueblos aborígenes que habitan los bosques pluviales de todo el mundo. Estos pueblos enfrentan problemas en cuanto a efectos tales como: la amenaza a las cosechas y tierras tradicionales debido a condiciones meteorológicas extremas y también en cuanto a la influencia política, en la medida en que sus selvas se politizan gradualmente por los esfuerzos por frenar la deforestación y el cambio climático.
Si bien sus derechos son crecientemente reconocidos en particular por la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, adoptada en el año 2007, los pueblos indígenas son a menudo ignorados o marginados sistemáticamente de la toma de decisiones vinculadas a los bosques en los que viven. La exclusión de estos pueblos proviene tanto de las instituciones y los programas estatales como del sector privado y podría llevar a la pérdida del conocimiento tradicional sobre los bosques. Los niños y jóvenes son afectados particularmente por la deforestación , en el corto y largo plazo. La deforestación y otros usos no sustentables de los bosques, aumentan la cantidad de pobres. Esto afecta las decisiones que toman los jóvenes y un ejemplo es la amenaza a la posibilidad de ir a la escuela. A medida que los efectos del cambio climático sean más fuertes, los jóvenes indígenas tendrán que dar respuestas a los futuros desafíos. Entre las estrategias a adoptar deben figurar aumentar la asistencia a la escuela y mejorar los medios de subsistencia de los jóvenes.
Otra estrategia es la PERMACULTURA , es la ciencia de lo obvio: observar la naturaleza para aprender de ella cómo producir alimentos sin destruirla. Significa pensar sistemas de cultivo sustentables , donde todos los elementos se relacionan y ayudan entre sí, porque todo está conectado. La permacultura no se trata del suelo, el árbol, la lluvia, los animales , el sol, SINO DE LAS CONEXIONES ENTRE ELLOS. LA IDEA ES CREAR UNA NUEVA ECUACIÓN DE RIQUEZA EN LA AMAZONIA QUE PERMITA PRESERVAR
LA REGIÓN: UNA RIQUEZA QUE NO SIGNIFIQUE DESTRUIR.




Fuente: ONU

viernes, 11 de diciembre de 2009

POBLACIÓN MUNDIAL, GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA Y CAMBIO CLIMÁTICO: SU INTERRELACIÓN Y PROYECCIONES

La población mundial es de 6500 millones de habitantes y se estima que para mediados de siglo trepará a 9500 millones. Este crecimiento trae aparejado una gran preocupación para muchos especialistas por el destino de millones de habitantes del planeta, dado que los efectos negativos de la presente globalización económica ha traído consecuencias desvastadores en múltiples lugares del mundo.
A esto, ahora debemos agregar las consecuencias del cambio climático que por más que se intente mitigar sus efectos, traerá migraciones y refugiados.
En el mundo actual caracterizado por su desigualdad, se contraponen dos realidades: la de los llamados "Países Centrales" que cuentan con sociedades que gozan de todo el confort, alto nivel educativo, baja natalidad y mortalidad, utilización de energías limpias, ambiente más sano y elevado desarrollo tecnólogico y las de " los países periféricos o emergentes" donde viven millones de seres humanos que son igualmente dignos de poder satisfacer sus necesidades básicas y que cada vez sus esperanzas se desvanecen frente a la falta de oportunidades para poder alcanzar una digna calidad de vida. Es recurrente observar particularmente en los espacios urbanos, el avance de la violencia, la delicuencia y el resentimiento social de los grupos más marginados alterando la convivencia civilizada y pacífica.

Todo indica que las próximas décadas serán más difíciles que la actual. Resultará conflictivo garantizar la seguridad alimentaria, la educación, disminuir la pobreza, acceder al agua potable en muchos territorios.
Los contrastes que hoy vive este mundo tienden a profundizarse, a no ser que los países centrales y los grandes grupos de poder mundial que concentran la riqueza, se solidaricen con los Estados más necesitados.
También resulta preciso que los gobernantes de los países periféricos y emergentes puedan vencer "LA CORRUPCIÓN" que muchas veces está fuertemente instalada y generalizada en diferentes espacios de poder local y tengan conductas que reflejen el interés por mejorar las condiciones de vida de sus propios ciudadanos.
Si quienes tienen la responsabilidad de gestionar los Estados, sean ricos o pobres, las empresas, las instituciones, dejaran de lado sus intereses personales o sectoriales por el bien común, seguramente la aldea global en la que vivimos se transformaría en un mundo más humano y con más dignidad.
La naturaleza a través de los eventos climáticos de los últimos años parecería realizar un reclamo: el hombre no supo respetar su funcionamiento, fue tan desmedido su accionar sobre el ambiente que hoy muchos habitantes inclusive de los países ricos se ven y se verán severamente afectados. Claro está que más vulnerable será siempre la población con menos recursos.
En todas las sociedades del mundo, desde " abajo hacia arriba" crecen voces que reclaman un mundo más justo, más equitativo, más solidario y más " amigo de la Tierra". ¿Seremos estas voces el inicio del cambio? Para muchos, los docentes somos idealistas, utópicos, tal vez porque frente a la desesperanza generalizada AÚN CREEMOS EN LAS CAPACIDADES DEL HOMBRE Y EN EL PODER TRANSFORMADOR QUE TIENE LA EDUCACIÓN. Al menos como educadora, especialista en temas del mundo; me siento con la responsabilidad de no omitir estas cuestiones trabajando en la toma de conciencia de estas problemáticas y pensar soluciones junto a mis alumnos adolescentes , sus familias, colegas y todo aquel que le interese , para desde nuestro ámbito realizar un pequeño aporte a nuestro entorno y hacer de nuestro mundo un lugar más vivible para todos.